domingo, 25 de agosto de 2013

Adonde lleva el alimento del Alma

1ª Morada

 Hay que considerar a nuestra Alma como un Castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas Moradas (Jn 14, 2). El Alma del Justo es un Paraíso adonde dice él tener sus deleites (Prov 8, 31). (Castillo Interior, Primeras Moradas, Capitulo 1.1. Sta. Teresa de Avila)

 La primera habitación (morada) es del conocimiento propio, podemos decir que es una morada ascética (dícese de la persona que se dedica a la práctica y al ejercicio de la perfección cristiana). Es la relación con Dios, a través de la Oración (que es la puerta del Castillo Interior), es amistad y conocer a Dios y a si mismo.

 El hombre tiene en su interior un Castillo (Palacio) de muy claro cristal, con muchos aposentos y en el principal es donde suceden cosas entre Dios y el Alma.

 El hombre al cometer una infracción (pecado (avon)), es el equivalente a un Castillo en ruinas, tenso y en desarraigo, esclavo, es vivido por otro(s), no vive su vida, es despersonalizado. Triste situación de quien no goza la acción salvífica de Dios

 En la 1ª Morada, se presenta Dios, hace mercedes (favores), de cosas que obra el Señor en un Alma. Ahí entran los que hacen Oración. Orar es conocerse. La Oración sirve para tipificar al hombre. En la habitación hay un silencio interior para conservar la paz y silencio exterior para no romper la comunidad.

 Muchos entran con tantos intereses materiales que no ven las maravillas del haber entrado y de la grandeza que ante sí tienen. De todos modos ?harto hacen con haber entrado a esta primera habitación?.

 continuará...

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