El puesto (posición) de los Laicos en la Iglesia, es un tema muy discutido en la Teología Dogmática.
El interés por los laicos en la Iglesia ha ido creciendo. Cobran importancia por la incapacidad del Clero para realizar todas las nuevas tareas. Cobra importancia en la Mystici Corporis Christi en que la Iglesia se considera como una totalidad.
El seglar es miembro pleno del cuerpo místico cooperador de la única gracia salvadora.
Su apostolado específico consiste “en ser lo que verdaderamente y en total es”.
El campo de operaciones del Laico es el mundo. Su actividad no es ministerial.
Ya no se concibe la Iglesia unilateralmente como Iglesia del Clero, pero aún los Ministros, ocupan el centro y los Laicos están en la periferia.
Esquema:
1.- Historia del laicado cristiano.
1.1.- Laico y pueblo cristiano en la comunidad primitiva.
1.2.- Binomio clérigos - laicos en la edad media.
1.3.- Primeros movimientos laicales en la edad moderna.
1.1.- El N. T. provoca un llamado, aplica el término klerós (comunidad), y se utiliza la palabra laós (pueblo), pueblo de Dios.
Los laicos son la comunidad constituida por la Fe en Cristo. Son diferentes a gentiles y judíos. Clero y Laicos eran teológicamente distintos pero no estaban separados. Los Laicos participaban activamente en la vida y acción de la Iglesia, como hombres dotados de carísmas.
En la Iglesia del N. T., se abarca a los feligreses con titulo de “linaje escogido”, “sacerdocio real”, “pueblo adquirido por Dios”, los miembros de esta Iglesia se denominaron “Santos, elegidos, hermanos, discípulos”, los judíos los llamaron “secta de los nazarenos” y los romanos los llamaron “cristianos”.
Iglesia primitiva (clérigos y laicos), era lo mismo que “cristianos”, lo cual a su vez es diferente a “paganos”.
La comunidad de Fe es fraternidad de iguales (koinonía), con el bautismo se suprimen las diferencias entre judío y pagano, esclavo y libre, hombre y mujer.
1.2.- El pueblo de Dios es una realidad viva en su totalidad. El pueblo de Dios, no es una simple suma de individuos.
Hay dos formas de existencia en la Iglesia, laical y sacerdotal.
El antiguo derecho canónico dice: Laico es el que no posee ninguna participación del poder, tanto de jurisdicción como sobre todo de orden. Es el que no pertenece al Clero.
Es el simple creyente que no pertenece al grupo de responsables, pueblo sencillo o plebe (laikós, se traduce al latín como plebeius).
En la Edad Media y parte de la Moderna, hubo dos clases separadas:
1.2.1.- los clérigos, los ordenados (los dedicados al oficio divino, a la contemplación y a la oración, son los Klerós (suerte), son los elegidos por Dios).
1.2.2.- y los que no son clérigos, los no ordenados (El pueblo (laós), laicos, pueden tener cosas temporales pero solo para administrarlos).
Después pasó a la forma Clérigo – Laico (dividido éste a su vez en: Laico – Monje), esto, al surgir el Monaquismo, en el cual los monjes reciben el sacerdocio y muchos sacerdotes imitan la espiritualidad monacal.
Se reconocen por lo mismo tres estados: clerical, laical y religioso.
1.3.- Entre los Siglos XI y XII surgen movimientos laicales con amor a la vida espiritual con amor al evangelio.
Las ordenes mendicantes del S XII critican a los Clérigos, invocan una Iglesia Espiritual contra el predominio Sacerdotal. Hay que recordar que todos los movimientos laicos espirituales en contra de la Constitución Jerárquica terminan en Herejía.
En el siglo XVI los protestantes rechazan los estados laico – sacerdote – monje, insisten en el sacerdocio de los fieles, en el acceso a la palabra de Dios, se seculariza la existencia, aparecen nuevos valores al margen de la Iglesia.
Pío X en 1906 afirma que: “la Iglesia es por esencia una sociedad desigual solo hay dirigentes (pastores) y multitud (rebaño), que debe seguir a sus pastores como rebaño dócil”.
En la actualidad los Laicos quieren ser protagonicos, sienten su vocación – misión - en la Iglesia.
Autor: Ing. Federico Juárez Andonaegui
jueves, 19 de enero de 2012
lunes, 12 de diciembre de 2011
Libertad y disciplina
México es un país profundamente espiritual, por lo tanto lo es su pueblo, es lleno de mística pero se lo han ocultado, es sumamente religioso, pero lo han tratado de hacer idolatra, ama el Ser, pero su vecino del norte lo obliga al Tener. Es sumamente cultural, pero lo son sumiendo en la ignorancia.
Carta a los Gálatas 5, 13 Vosotros habéis sido llamados a la libertad, pero cuidado con tomar la libertad por pretexto para servir a la carne, antes servíos unos a otros por la caridad. Y 16. Caminen según el espíritu y no realizarán los deseos de la carne (materiales).
Con lo anterior vemos que no se comprende el significado de la palabra Libertad, si no es a través de la disciplina. Por lo que nos damos cuenta que el Misterio de la Libertad, no es como se ha entendido a la fecha.
¿Pero que es Libertad?, es una fuerza producida (envuelta) en la palabra misma derivada del Latín libertas, ätis. Y es (significa) la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera u otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. Y
¿Qué es Disciplina? Esta palabra viene del Latín disciplina y significa (encierra): Doctrina, instrucción de una persona, especialmente en lo Moral. Es la observancia de las Leyes y Ordenamientos de una profesión o Instituto. Tiene mayor uso al hablar de milicia y de los Estados Eclesiásticos secular y regular. Es en la milicia donde encuentra su máxima expresión, en armonía con la obediencia. En la vida civil como en la militar la disciplina no es un castigo impuesto, es el CAMINO HACIA LA LIBERTAD AUTENTICA.
Con base en la disciplina y la lucha contra el desorden interior (existente en uno mismo al que algunos lo llaman mortificación), es que se logra la Libertad.
La Libertad es con (tiene una) responsabilidad. Cuando empleamos en forma deficiente la Libertad, es cuando caemos en transgresiones. De igual manera, cuando se emplea en forma equivoca, es cuando: 1.- “Se tiene dos caras”, por un lado se ataca y por el otro se ofrece ayuda. Al frente alaban y por la espalda difaman.
2.- Divierte y ufana de libertad cuando provoca desgracias al próximo,
3.- Difaman y “ofrecen ayuda”…..para hundirlo mas (al próximo).
El uso deficiente de nuestra Libertad nos deshumaniza y nos hunde en las transgresiones como un remolino; También provoca creencias equivocadas y propicia ser engañados por dirigente de otra nación. Cuando se dan cuenta, ya es demasiado tarde. Esto sucede a los “revolucionarios” quienes son aconsejados (fácilmente engañados) por seres con perversos planes para con sus semejantes (próximos).
El hombre libre no se dedica a conquistar opinión pública. Su misión es conducir a sus semejantes por el camino de la libertad auténtica, llevándolos a la Fe auténtica, libre y personalizada. Esto, en lugar de forzar conciencias obligando a la adhesión.
La LIBERTAD y la DISCIPLINA producen HOMBRES LIBRES quienes desean siempre instaurar una sociedad en la que el poder no sea dominio ni auto satisfactor sino Servicio.
El hombre libre se coloca al servicio de los demás, es un Aristócrata de Sangre.
El hombre equivocado, se sirve de los demás, roba la Hacienda pública, en nombre de una causa. Es un Aristócrata del dinero. Se deja manejar por sus iguales para robar al erario para servir y darles mas a los Aristócratas del dinero, para que tengan más y más dinero. Tiene como imperativo y rector, el Tener sobre el Ser.
Todo en esta vida, tiene Leyes y una de ellas es: a toda acción corresponde una reacción, dicho de otra manera, tarde o temprano, el que la hace la paga.
Debido a la intervención e injerencia extranjera – innegable – en nuestros asuntos acentuada a partir de 1923, es necesario hacer mención que la Cultura Mexicana padece una crisis de conciencia y autoconocimiento de la que no puede recuperarse; ello ha producido un pesimismo – desconcertante - a toda la cultura afroindohispanoamericana acelerándose así la crisis espiritual existente hasta la fecha.
Dios Guarde y Salve a Meshijó Tenochtitlan Anahuac
Autor: Ing. Federico Juárez Andonaegui
Autor: Ing. Federico Juárez Andonaegui
sábado, 29 de octubre de 2011
La confesión, su significado
Uno de los motivos que hace necesaria e inevitable la confesión, es el andar o caminar por los extremos que significa es andar en riesgos de precipicio, en riesgos de caer en el mal. Dicho de otra manera y mas claramente, de caer en el crimen, el asalto, el asesinato, la extorsión, la traición (al amigo, a la Patria, etc), venderse o alquilarse al servicio del País que ataca y destroza a su Nación, el robo, de caer en complicidad de quien roba al Erario (Hacienda) Público(a), etc.
En lo concerniente a las Virtudes Morales, son los extremos tan arriesgados, como las fronteras del enemigo; El mal (demonio) procura apartarnos de los caminos medios de la prudencia, para que demos (andemos)en los extremos fatales que nos precipitan. (caer en haciendo daño).
Confesión, palabra derivada del Latín confessïo, -onïs que significa declarar que uno hace de lo que sabe, espontáneamente o preguntado por otro. Declaración al confesor de los daños (ante juez, policía, amigo o confesor) que uno ha hecho o cometido.
La confesión de los errores por parte del infractor, templa e inclina a favor del indulto al afectado airado, al agredido contrariado.
Hay diferentes tipos de confesión:
1.- Confesión cínica, 2.- Confesión hipócrita, 3.- Confesión verdadera, 4.- Confesión vanal, 5.- Confesión sincera, 6.- Confesión con vergüerza, 7.- Confesión con altivez, entre otros.
La confesión no es propiamente el pedir perdón.
Este o estos conocimientos son de hace muchos años, no son de ahora, así por ejemplo podemos citar lo que a continuación escribo:
Plutarco refiere que en Esparta (Grecia) cuando un Noble cometía un delito, conseguía el perdón del Magistrado confesando la falta con reverente confusión en el rostro; porque esperar el castigo para la enmienda, no es propio de ingenuos, sino de esclavos (Plutarchus in Lachonicis).
Pitágoras el filósofo decía: no tiene la falta (el pecado) curación benéfica, si no se descubre con la boca; como sin la explicación de la dolencia, no hay medicina.
Aristóteles afirmaba que dista poco de el que jamás peca, quien luego sana con la confesión de la culpa.
Máximo nos dice (S. Maxim. Serm. de confession. apud cornellum in Levit C.6) por saber el enemigo (lo contra natura) la necesidad de este remedio que es conforme al Derecho Natural de la Justicia, conjura todo el infernal abismo contra la aplicación de esta Ley Natural atrapando así a las Almas con cauteloso anzuelo de la culpa y habiéndole pasado el deleite y disfrute de su acción, que es cebo con que atrapa y aprisiona, queda para siempre clavado el arpón en la conciencia del transgresor, asegurándose en esto el cautiverio del Alma. Habacuc I. V15 dice Habacuc: procura el enemigo persevere clavado éste anzuelo, porque en el asegura la cadena de su dominio. Es como un pez atrapado con anzuelo.
Pero ….. todo tiene pro y contra, malo y bueno, pues la confesión es como dice Plinio: ….. la naturaleza nos enseña todo, pues hay un pez que tiene las entrañas tan dichosas para el movimiento convulsivo, que se queda cautivo con algún anzuelo, arroja el buchecillo por la boca y, desembarazándose del arpón que le oprimía, lo recoge con suavidad en lo interior de sus entrañas, huyendo de aquél sitio de mortales congojas, el pez se llama Scolopendra.
El descaro conduce al infierno, la vergüenza al Paraíso
Autor: Ing. Federico Juárez Andonaegui
En lo concerniente a las Virtudes Morales, son los extremos tan arriesgados, como las fronteras del enemigo; El mal (demonio) procura apartarnos de los caminos medios de la prudencia, para que demos (andemos)en los extremos fatales que nos precipitan. (caer en haciendo daño).
Confesión, palabra derivada del Latín confessïo, -onïs que significa declarar que uno hace de lo que sabe, espontáneamente o preguntado por otro. Declaración al confesor de los daños (ante juez, policía, amigo o confesor) que uno ha hecho o cometido.
La confesión de los errores por parte del infractor, templa e inclina a favor del indulto al afectado airado, al agredido contrariado.
Hay diferentes tipos de confesión:
1.- Confesión cínica, 2.- Confesión hipócrita, 3.- Confesión verdadera, 4.- Confesión vanal, 5.- Confesión sincera, 6.- Confesión con vergüerza, 7.- Confesión con altivez, entre otros.
La confesión no es propiamente el pedir perdón.
Este o estos conocimientos son de hace muchos años, no son de ahora, así por ejemplo podemos citar lo que a continuación escribo:
Plutarco refiere que en Esparta (Grecia) cuando un Noble cometía un delito, conseguía el perdón del Magistrado confesando la falta con reverente confusión en el rostro; porque esperar el castigo para la enmienda, no es propio de ingenuos, sino de esclavos (Plutarchus in Lachonicis).
Pitágoras el filósofo decía: no tiene la falta (el pecado) curación benéfica, si no se descubre con la boca; como sin la explicación de la dolencia, no hay medicina.
Aristóteles afirmaba que dista poco de el que jamás peca, quien luego sana con la confesión de la culpa.
Máximo nos dice (S. Maxim. Serm. de confession. apud cornellum in Levit C.6) por saber el enemigo (lo contra natura) la necesidad de este remedio que es conforme al Derecho Natural de la Justicia, conjura todo el infernal abismo contra la aplicación de esta Ley Natural atrapando así a las Almas con cauteloso anzuelo de la culpa y habiéndole pasado el deleite y disfrute de su acción, que es cebo con que atrapa y aprisiona, queda para siempre clavado el arpón en la conciencia del transgresor, asegurándose en esto el cautiverio del Alma. Habacuc I. V15 dice Habacuc: procura el enemigo persevere clavado éste anzuelo, porque en el asegura la cadena de su dominio. Es como un pez atrapado con anzuelo.
Pero ….. todo tiene pro y contra, malo y bueno, pues la confesión es como dice Plinio: ….. la naturaleza nos enseña todo, pues hay un pez que tiene las entrañas tan dichosas para el movimiento convulsivo, que se queda cautivo con algún anzuelo, arroja el buchecillo por la boca y, desembarazándose del arpón que le oprimía, lo recoge con suavidad en lo interior de sus entrañas, huyendo de aquél sitio de mortales congojas, el pez se llama Scolopendra.
El descaro conduce al infierno, la vergüenza al Paraíso
Autor: Ing. Federico Juárez Andonaegui
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